¡Bienvenidos de nuevo a Superceliaca!

Muchos de vosotros habréis vivido situaciones incómodas a la hora de hablar sobre vuestra celiaquía. Todavía existen personas que no se dan cuenta de la gravedad del asunto. Ser celíaco no es lo mismo que ser intolerante o alérgico al gluten. Debemos tener muchísimo cuidado a la hora de salir a comer fuera.

Estas son las primeras cinco situaciones incómodas para un celíaco cuando debe lidiar con alguien no sabe 100% qué es ser celíaco. ¡Ahí van!:

«Por comer un poco no pasa nada»

Claro que pasa. Quizás no nos pongamos malos al momento o a los días o quizás nunca, pero internamente nos destruye. Parecerá algo exagerado, pero es así. Para nosotros el gluten es literalmente veneno, y una simple miguita de pan nos puede tirar abajo años de mejoras y atrofiar de nuevo nuestras microvellosidades del intestino. No es una tontería, es nuestra salud.

«Pues una amiga de una amiga era celíaca y se le pasó»

La celiaquía no se pasa, naces con ella, vives con ella y mueres con ella. Es una enfermedad hereditaria y debemos hacer dieta sin gluten DE POR VIDA. Seguramente lo que ocurrió con esa amiga de amiga es que le hicieron un mal diagnóstico, ya que antes sólo se pensaba en celiaquía y no en intolerancias o alergias al gluten. Ahora todo está mucho más controlado y es más fácil identificarlo.

«Cuando vamos a comer a un restaurante parece que sólo quieres llamar la atención»

Tener que estar continuamente explicando a un camarero o al cocinero qué lleva gluten, si fríen patatas en aceite solo para patatas o si hay contaminación cruzada, no es algo qeu nos apasione. No lo hacemos para llamar la atención. Es necesario informar 100% y si no nos da confianza, no comeremos nada y punto.

«Quítale el pan y te lo comes»

¡NUNCA! No te dejes presionar por personas que no tienen la más mínima noción de lo que nos puede pasar sin comemos algo contaminado. Sé firme a tus principios y no te dejes influir por otras persona. Antes está tu salud. =)

«Pues yo soy celíaco y mira, ¡como gluten y me da igual!»

Bravo por tí. Yo no soy tu madre para obligarte a llevar una dieta estricta sin gluten. Si quieres matarte lentamente, hazlo, pero no vas a conseguir darme envidia o lo que sea que pretendes metiéndote un trozo de pan con gluten en la boca como si fueses un maníaco.
¿Os ha pasado esto alguna vez alguna de estas situaciones incómodas? ¿Qué otras situaciones os han ocurrido?

¡Un saludo a todos!