La gran iniciativa de Mercadona de etiquetar sus productos con el sello Sin Gluten, ha sido el empujón que necesitaban las grandes empresas para acercarse a nuestro mundo sin gluten.

Pero también, si nos remontamos unos pocos años atrás, los que ya llevamos tiempo en esta profesión, sabemos que metieron unas cuantas veces la pata. Un ejemplo de ello fueron sus pizzas para celíacos en las que figuraba en sus ingredientes trigo.

El conocimiento del gluten y los esfuerzos de empresas y establecimientos por ofrecernos una alimentación sin contaminación cruzada está creciendo por segundos. Hace unos años no había tantos controles en el etiquetado como ahora, pero Mercadona siempre estuvo ahí para velar por nuestra seguridad.

El hecho es que hasta hace poco muchos de nosotros nos extrañabamos por su excesivo etiquetado. Si, en esa época no entendíamos que la sal pudiese tener gluten. ¿Cómo podía ser posible? Ahora sabemos que hasta la sal puede estar contaminada.

Pero lo que más nos desconcertaba era que parecía que el etiquetado lo hacían al tun tun. Te podías encontrar productos con el sello Sin Gluten y otros con ingredientes sin gluten, pero no te hacían ninguna referencia sobre el asunto. Y claro, algunos de nosotros los cogíamos confiados en que podíamos comerlos.

Por otra parte, teníamos a esos amigos y familiares que creían que todo lo que no fuese de Mercadona tenía gluten. Un ejemplo de ello es mi abuelo. Siempre se hacía y se sigue haciendo un lío con lo que puedo o no comer. Cada vez que cojo algo en su casa y no es de este establecimiento, se pone nervioso pensando que me voy a poner mala. Aunque le diga que no es así y que tiene el sello de la FACE, siempre acaba mirándome con cara de “no te creo hija mía, me estás engañando”.

Ahora, gracias a la gran evolución de los acontecimientos, nos encontramos con un panorama completamente diferente. ¡A disfrutar sin gluten!

¿Y vosotros qué pensáis sobre este asunto?

¡Un supersaludo!